El canciller también refutó el argumento británico de la autodeterminación, uno de los ejes del posicionamiento de Londres para resistir las negociaciones. Quirno sostuvo que “en las Islas Malvinas no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho”, sino “una población británica implantada por la potencia ocupante luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos” en 1833.
A su vez, el funcionario sostuvo que de los 3 mil habitantes que residen en las islas, “menos de la mitad nació allí”, y remarcó la presencia de alrededor de 1200 soldados británicos. “Esa proporción revela el carácter estratégico y militarizado de la ocupación”, advirtió.
Luego, en sus redes, Quirno destacó la discusión sobre Malvinas como “una política de Estado, una causa nacional y un compromiso que une a todas las generaciones de argentinos”. Y concluyó: “Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas”.