El secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, determinará si un país vende o suministra petróleo a Cuba, y posteriormente el secretario de Estado, Marco Rubio, decidirá si se debe imponer y en qué medida un gravamen adicional sobre los productos de dicha nación.
Trump ha sostenido con anterioridad que el Gobierno cubano tiene los días contados desde el ataque de Estados Unidos a Venezuela, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Washington considera que el fin del envío de crudo venezolano a la isla provocará un cambio de régimen en Cuba, país afectado por una grave crisis económica y social.