También fijó posición frente a la Nación: reclamó por Aña Cuá y Yacyretá, la regularización de fondos para la Caja Previsional y una estrategia de "prioridades inteligentes" ante el freno de la obra pública. En el patio de Casa de Gobierno, con tono más político, prometió "continuar la transformación", evitar la "autocomplacencia" y tener un gabinete "en la calle".
Polich, por su parte, llegará al recinto con un perfil ejecutivo. En su asunción habló de "una evolución necesaria" y aseguró: "No venimos a fundar la ciudad, venimos a consolidar un modelo de capital moderna, integrada y resiliente".
Estructuró su programa en cuatro ejes: obra pública e infraestructura; modernización administrativa; sustentabilidad; y desarrollo económico y turístico, con revisión tarifaria e impulso a eventos.
Subrayó además la sinergia con la Provincia con un "trabajo en equipo sin fisuras". Cerró con una definición de estilo: "menos oficina y más calle".
Así, el domingo se imponen la cautela y la ratificación de prioridades. La expectativa política no pasa por anuncios rimbombantes, sino por señales de gestión sostenida en tiempos de recursos escasos.