El exjefe de Gabinete Manuel Adorni presentó ante la Justicia una explicación sobre el crecimiento de su patrimonio y sostuvo que una parte importante de los fondos provino de operaciones con bitcoins realizadas entre 2014 y 2018.
Según la versión de su defensa, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, contaban con unos 200.000 dólares provenientes de ahorros profesionales y una herencia. Ese dinero, que aseguran haber mantenido fuera del sistema financiero, habría sido utilizado para comprar criptomonedas.
La defensa sostiene que las operaciones se realizaron de manera presencial y en efectivo, sin intermediarios ni plataformas. Las compras se habrían concretado entre 2014 y 2017, mientras que las ventas se realizaron posteriormente, aprovechando la fuerte valorización del bitcoin.
De acuerdo con el escrito presentado, la inversión inicial habría generado una suma total de 591.544,61 dólares. Uno de los movimientos señalados corresponde al 5 de agosto de 2017, cuando Adorni afirma haber recibido 296.785,46 dólares en efectivo por una operación con un comprador cuya identidad, según el relato, no quedó registrada.
La defensa también informó que Adorni operó con ocho billeteras de criptomonedas. Un escribano certificó en septiembre de este año que el exfuncionario posee actualmente las claves privadas de esas billeteras, aunque la propia información publicada señala que ese documento acredita la disposición actual de las cuentas y no necesariamente su titularidad durante el período en que se realizaron las operaciones.
Adorni sostiene además que el dinero obtenido permaneció durante años guardado fuera del circuito bancario. Según su declaración, él y su esposa decidieron no utilizar esos fondos hasta que, ya durante su etapa como funcionario, comenzaron a destinarlos a gastos e inversiones.
La explicación fue presentada en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Ahora, el fiscal Gerardo Pollicita deberá evaluar si la documentación y los argumentos aportados resultan suficientes o si corresponde disponer nuevas medidas de prueba.