La Cámara de Diputados vivió una sesión cargada de incertidumbre, donde la oposición consiguió el quórum justo para discutir temas vinculados a la morosidad y la deuda previsional. Con la presencia de 129 legisladores, se logró abrir el debate pese a las maniobras del oficialismo para impedirlo.
Los bloques opositores sostuvieron que la discusión es necesaria para dar respuesta a miles de jubilados y trabajadores afectados por la falta de actualización en los pagos y por la creciente deuda del sistema previsional. Desde el oficialismo, en cambio, se cuestionó la convocatoria y se advirtió que la sesión carece de consensos suficientes para avanzar en proyectos de alto impacto fiscal.
La jornada estuvo atravesada por negociaciones de último momento y la presión de distintos sectores sociales que reclamaban soluciones urgentes. La oposición celebró haber alcanzado el quórum como un triunfo político, mientras que el oficialismo insistió en que se trata de una estrategia para desgastar al Gobierno.
El debate continuará en las próximas semanas, con la expectativa puesta en si los proyectos podrán superar las comisiones y llegar al recinto con los votos necesarios. La sesión dejó en evidencia la fragilidad de los acuerdos parlamentarios y la importancia de cada legislador en un escenario político altamente polarizado.


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