El cielo ofreció durante la madrugada de este viernes un espectáculo astronómico que pudo observarse desde distintos puntos de América y otras regiones del mundo. Se trató del último eclipse lunar de 2026, un fenómeno parcial que hizo que la Luna adquiriera llamativos tonos rojizos, cobrizos y anaranjados.
En Argentina, el eclipse comenzó durante la noche del jueves y alcanzó su momento máximo a la 1.12 de la madrugada, cuando más del 96% del disco lunar quedó dentro de la umbra de la Tierra.
El particular color rojizo se produjo porque la luz solar atravesó la atmósfera terrestre antes de llegar a la superficie lunar. En ese recorrido, las tonalidades azules se dispersan y predominan los tonos rojizos y anaranjados, generando el efecto conocido popularmente como “Luna de sangre”.
Aunque el fenómeno estuvo muy cerca de ser total, no llegó a cubrir por completo la Luna, por lo que técnicamente se trató de un eclipse lunar parcial. Su profundidad, sin embargo, hizo que visualmente se asemejara a una “Luna de sangre” durante el momento de mayor ocultación.
Así se vio en Argentina
En el país, las distintas etapas del fenómeno se desarrollaron entre las 22.23 del jueves y las 4.01 del viernes. La fase parcial comenzó a las 23.33 y finalizó a las 2.52, mientras que el eclipse completo concluyó con el final de la fase penumbral.
El evento fue registrado por fotógrafos y aficionados en diferentes ciudades, dejando imágenes de la Luna teñida de rojo sobre paisajes urbanos y naturales.
El fenómeno fue uno de los principales acontecimientos astronómicos del año y marcó el cierre del calendario de eclipses de 2026.