En sus declaraciones, la demandante sostuvo que presenció de manera directa la historia sentimental desde que tenía 12 años, afirmando que las secuencias exhibidas no respetan los hechos reales.
Ingrid Vadalá desmintió las instancias relativas tanto al inicio como al desenlace del noviazgo, remarcando: “La realidad es que prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió, incluso el comienzo de la historia fue presentado de una manera que no se condice con la realidad, el final de esa relación tampoco fue como lo muestran”.
Finalmente, el periodista de "LAM" concluyó la lectura de las palabras de Ingrid, donde rechazó las insinuaciones sobre supuestas irregularidades patrimoniales tras el quiebre de la pareja al señalar: “También conozco las circunstancias posteriores a la separación. Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carencias económicas que tuvo después de la separación”, confirmando así el inicio de una demanda formal contra la empresa responsable de la producción.