El episodio adquirió mayor resonancia por el contexto en que ocurrió: en esos mismos días había trascendido la muerte de un nene de tres años en Córdoba tras ser atacado por un perro de características similares, lo que había reavivado el debate sobre la tenencia de razas consideradas peligrosas. Maglietti aclaró en todo momento que su reclamo no apuntaba a prohibir ninguna raza sino a exigir el cumplimiento de las medidas de seguridad establecidas por ley. “Solo pido que se cumpla el requisito de ponerle bozal por una cuestión de seguridad”, insistió al aire.
La situación se complicó cuando respondió afirmativamente a una publicación que planteaba la prohibición de la tenencia y crianza de pitbulls, algo que luego aclaró que fue un error. “Agarré y me descargué en Twitter. En la vorágine de que estaba enojada, contesté otro posteo que decía que había que prohibirlos… pero después lo borré porque no es una discusión que estoy dispuesta a dar, porque no sé si es correcto”, explicó en el programa. Un portal retomó esa interacción con un titular que, según ella, sacó sus palabras de contexto, y eso desató la ola de mensajes violentos.
“Me empezaron a llegar una cantidad de mensajes violentos”, describió Maglietti, quien también precisó que los mensajes llegaron durante la madrugada. “La pasé horrible, todavía estoy angustiada. ¿Tanto por una boludez? ¿Qué les pasa por la cabeza? Me pareció muy heavy. Por ahí estoy exagerando, pero no estoy acostumbrada”, dijo.
Ante el alcance de lo ocurrido, anunció que presentará los mensajes violentos ante la Justicia para realizar la denuncia correspondiente. También publicó un nuevo descargo en X para aclarar su postura y apuntó contra los portales que, según ella, la usaron como disparador de un debate que no buscaba protagonizar: “Yo no quiero que prohíban ninguna raza, quiero que usen bozal en lugares públicos. Dejen de usarme desde los portales para generar debate y ponerme como carne de cañón para que ataquen. No sean mala leche”, sentenció.