Irán rechaza la postura de Washington y condiciona la reapertura del canal al levantamiento de sanciones económicas y la liberación de activos congelados de Teherán. El jueves, una comisión parlamentaria iraní aprobó un plan que prohíbe el tránsito de bienes y equipos de Estados Unidos, Israel y otros países considerados “hostiles”, de acuerdo con la agencia Tasnim.
Estados Unidos levantó temporalmente el bloqueo a los puertos y buques iraníes durante junio, pero reimpuso la medida por agresiones iraníes y afectó la principal fuente de divisas de la república islámica. La Casa Blanca endureció las sanciones a Irán y a entidades acusadas de facilitar la adquisición de armas, pero, hasta el momento, la campaña de presión no logró avances significativos en el camino hacia un nuevo acuerdo de alto el fuego en Medio Oriente.
Reportes sobre un ataque con drones, atribuido a los hutíes de Yemen respaldados por Irán, contra una refinería de Saudi Aramco el jueves, aumentaron la preocupación por una posible escalada del conflicto regional. Analistas internacionales advierten de riesgos de una fuerte caída del crecimiento global, con posibilidad de recesión en determinadas regiones, y señalan que el impacto podría agravarse si la guerra se prolonga.