Colombia atraviesa una de las peores tragedias de los últimos años tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes. El último balance oficial elevó a 265 la cantidad de personas fallecidas, mientras que unas 3.500 resultaron heridas y otras 496 permanecen desaparecidas.
Los equipos de rescate continúan trabajando en distintos puntos afectados, especialmente en Cali y Pereira, donde se registraron derrumbes y graves daños estructurales. Bomberos, militares, voluntarios y equipos especializados trabajan entre los restos de edificios colapsados para localizar a personas que todavía podrían encontrarse con vida.
En medio de las tareas de emergencia, los rescatistas lograron encontrar sobrevivientes. Uno de los casos que generó mayor esperanza fue el de una mujer de 32 años que permaneció 36 horas atrapada bajo los escombros de un edificio derrumbado en Pereira. Fue rescatada con vida y trasladada inmediatamente para recibir atención médica.
Los equipos de emergencia trabajan contra el tiempo debido a que las primeras 72 horas posteriores a un terremoto son consideradas la principal ventana para encontrar sobrevivientes. A medida que transcurre ese período, las posibilidades de rescate disminuyen, aunque los operativos continúan mientras existan indicios de personas atrapadas.
El desastre también provocó daños en miles de viviendas y edificios, además de afectar infraestructura básica en diferentes regiones del país. El Gobierno colombiano declaró la emergencia económica para afrontar las consecuencias de la catástrofe y avanzar con la asistencia y reconstrucción.
La situación mantiene en alerta a las autoridades mientras continúa el relevamiento de daños y la búsqueda de cientos de desaparecidos. La prioridad sigue siendo rescatar a quienes permanecen atrapados y asistir a las familias afectadas.
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