La Cancillería resaltó que, a lo largo del último año, el Gobierno brasileño presentó “pruebas que refutan cada una de las alegaciones sobre supuestas prácticas comerciales desleales” que justificaron la imposición de aranceles.
“Los aranceles estadounidenses son injustificados y arbitrarios, y Brasil seguirá defendiendo su postura en todas las instancias pertinentes. El Gobierno de Brasil seguirá actuando para reducir los daños que los aranceles de Estados Unidos causan a la economía y a los ingresos de los brasileños”, afirma la nota.
La reciprocidad, que puede suponer la imposición de aranceles, se suma a otras medidas tomadas por el Gobierno brasileño, entre ellas la apertura de una disputa con Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).