La Ley 20.431 establece que pueden solicitar eutanasia las personas mayores de edad que estén psíquicamente aptas y atraviesen la etapa terminal de una patología incurable e irreversible, o que padezcan sufrimientos que consideren insoportables, con deterioro grave y progresivo de su calidad de vida. También contempla a ciudadanos uruguayos y a extranjeros con residencia habitual acreditada.
La norma define la eutanasia como un procedimiento realizado por un médico (o por su orden), tras seguir las instancias previstas, para provocar la muerte de la persona que lo solicita de manera reiterada, válida y fehaciente.