Mariano Cohn y Gastón Duprat, los cerebros detrás de este éxito, recordaron al actor con profunda emoción en una charla con el diario El País. Los directores destacaron el vínculo personal que lograron forjar: "Fuimos amigos de Beto en la última etapa de su vida. Para nosotros era un prócer como artista: había protagonizado las que nosotros consideramos que son las mejores películas argentinas de todos los tiempos".
Para los realizadores, la pérdida trasciende lo profesional y toca fibras íntimas de nuestra identidad cultural. "Lo vamos a recordar a partir de los trabajos que disfrutamos juntos. Para nosotros es el último de una estirpe argentina", manifestaron, resumiendo el sentir de una industria que hoy despide a uno de sus mayores referentes, cuya huella será, sin dudas, imborrable.