En ese marco, la actriz protagonizó uno de los momentos más sensibles de la jornada: tras declarar, se quebró y no pudo contener las lágrimas, evidenciando el desgaste personal que le genera el conflicto judicial. Su reacción no pasó desapercibida y fue uno de los puntos más comentados posteriormente en los medios.
Finalmente, el magistrado a cargo de la causa resolvió no hacer lugar al pedido de detención contra Diotto. Sin embargo, sí dispuso una serie de medidas preventivas, entre ellas la prohibición de establecer contacto con los testigos involucrados, con el objetivo de preservar el normal desarrollo del proceso.