Desde el entorno de Zaira dejaron trascender que el encuentro fue “lindo” y que todavía existe cariño entre las dos. Del lado de Paula, más reservada, eligieron una frase breve pero contundente: “está todo bien”. Sin dar detalles, la modelo dejó entrever que el conflicto quedó, al menos, en pausa.
Por ahora no hay señales de una amistad plenamente reconstruida, pero sí de algo que hasta hace poco parecía imposible: contacto directo, buena predisposición y un clima mucho menos tenso. Más que una reconciliación definitiva, lo que se empieza a ver es un proceso. Y en ese camino, este reencuentro marca un punto de partida claro para intentar recomponer una relación que durante años estuvo completamente congelada.