“Los análogos del GLP-1 se pueden prescribir a adultos -excepto a embarazadas- para el tratamiento prolongado de la obesidad. Si bien se ha demostrado que controlan eficazmente la obesidad y mejoran los parámetros metabólicos y otros resultados clínicos, la recomendación es condicional debido a la escasez de datos sobre su eficacia y su inocuidad a largo plazo, el mantenimiento y la suspensión del tratamiento, su costo actual, la insuficiente preparación de los sistemas de salud y las posibles repercusiones en materia de equidad.
Se pueden ofrecer intervenciones intensivas orientadas a modificar los hábitos que complementen el tratamiento con análogos del GLP-1, mediante programas estructurados que incluyan una alimentación saludable y actividad física. Esta recomendación se fundamenta en indicios de baja certeza que señalan que estas intervenciones pueden mejorar los resultados del tratamiento".