El nuevo movimiento sísmico vuelve a despertar el temor a que se repita una tragedia como la del 10 de agosto, cuando un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), sacudió buena parte del territorio colombiano.
El balance oficial informó cifras dramáticas: 335 muertos, 103 desaparecidos, 4516 heridos y cerca de 500.000 afectados.