Durante una aparición pública en Washington, Trump defendió la gestión de su administración y advirtió sobre las consecuencias de una eventual pérdida de la mayoría legislativa. En ese contexto, acusó a los demócratas de promover candidatos que, según sus palabras, representan posiciones extremas, y sostuvo que el oficialismo debe conservar un Congreso fuerte.
La presentación tuvo lugar en el estanque frente al Monumento a Lincoln, donde se realizó un acto por la reapertura del espacio luego de las obras de restauración. El presidente aprovechó la actividad para mostrar las mejoras ejecutadas en distintos sectores de la capital estadounidense antes de concentrarse en el escenario electoral.
La votación definirá la composición de las dos cámaras legislativas: la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. El resultado será determinante para la segunda mitad del mandato de Trump, ya que establecerá el margen de respaldo parlamentario con el que podrá impulsar sus iniciativas.
La campaña también estuvo atravesada por las preocupaciones económicas, el aumento de los precios y las consecuencias de la guerra con Irán. Mientras los demócratas buscaron capitalizar el malestar de los votantes, el oficialismo insistió en la necesidad de sostener su representación legislativa.
En paralelo, la disputa llegó al terreno judicial por un planteo del Gobierno ante la Corte Suprema relacionado con el recuento de votos en California. La presentación buscaba impedir el cómputo de determinadas papeletas de electores cuya ciudadanía había sido cuestionada, aunque un juez federal ya había rechazado anteriormente un pedido similar.



9.png)
