Cristian “Pity” Álvarez rompió el silencio ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires. Al comenzar su exposición, manifestó su nerviosismo y pidió disculpas a las personas presentes en la sala. Durante su declaración, reconstruyó los acontecimientos que terminaron con la muerte de Díaz, por la que está acusado de homicidio simple.
Uno de los momentos centrales fue cuando expresó su intención de ayudar económicamente a la familia de la víctima. El cantante sostuvo que podría hacerlo a través de su actividad artística y ofreció realizar presentaciones musicales para generar ingresos destinados a sus familiares. Sin embargo, esa posibilidad dependerá del resultado del proceso judicial, ya que una eventual condena a prisión impediría concretar los espectáculos.
Al reconstruir la noche del crimen, ocurrido en el barrio Samoré de Villa Lugano, Álvarez aseguró que mantenía conflictos previos con Díaz por cuestiones vinculadas con dinero y drogas. Según su versión, aquella madrugada se produjo una discusión que derivó en una agresión física. También afirmó que vio un arma en la cintura de la víctima y que se sintió acorralado.
El músico reconoció haber efectuado el disparo que terminó con la vida de Díaz, aunque sostuvo que reaccionó ante una situación de peligro. Relató que después del hecho quedó desorientado y se dirigió al boliche Pinar de Rocha, donde contó lo sucedido y pidió ayuda.
Hacia el final de su exposición, volvió a dirigirse a los familiares de la víctima y manifestó sus disculpas por lo ocurrido. No obstante, sus palabras generaron controversia cuando agregó que Díaz no era una persona indefensa y afirmó: “No se crean que era un corderito”.
El juicio continuará el viernes 6 de noviembre, con la declaración de la hermana del músico y el inicio de los alegatos de la querella. Posteriormente será el turno de la fiscalía y de la defensa.
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