“Lo que más nos subió por ahora fueron verduras, ropa, transporte público y medicamentos. Nafta sumó algo, pero por ahora debajo de la inflación general”, resumió el economista de Equilibra, Gonzalo Carrera.
Con las estimaciones disponibles, octubre cerraría con una inflación cercana al 2%. La inflación de septiembre fue del 1,9% y acumula un 23,6% en lo que va del año. La cifra implicó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales en relación con agosto y se explicó por los aumentos de productos estacionales —como las verduras— y servicios regulados, principalmente gas, electricidad y prepagas.
Tal como explicó TN, el dato de inflación de septiembre funcionó como termómetro para empezar a visualizar lo que viene en el último tramo del año. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central (BCRA) proyectó una inflación de 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre. De cumplirse esas previsiones, el año cerraría con una suba de precios cercana al 30%.
Los economistas advierten que no hay señales suficientes para anticipar una caída marcada de la inflación en los próximos meses. La dinámica de los precios de los alimentos, en particular, muestra que las presiones todavía persisten.