El ministro de Economía, Luis Caputo, y su equipo comenzaron a evaluar medidas para estimular la actividad económica, en un contexto marcado por el estancamiento de distintos sectores productivos y la necesidad de recuperar el empleo. Las propuestas apuntan principalmente a ampliar el acceso al crédito y facilitar el financiamiento de bienes y proyectos de inversión.
Uno de los instrumentos centrales será el Banco Nación, que prepara nuevas líneas de préstamos para la compra de bienes durables, como electrodomésticos y motocicletas. Además, trabaja junto con Economía en una alternativa destinada específicamente a financiar productos fabricados en el país, con el objetivo de impulsar la demanda de la industria nacional.
La iniciativa representa un cambio en el enfoque del Gobierno hacia sectores manufactureros que hasta ahora habían sido señalados como parte de una estructura productiva que debía reconvertirse para competir. Entre las actividades que atraviesan mayores dificultades se encuentran algunas ramas de la industria de electrodomésticos.
La Anses también podría ampliar el alcance de los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Actualmente, esos fondos se colocan en bancos para financiar créditos hipotecarios individuales. La propuesta en análisis permitiría que las entidades también los utilicen para otorgar préstamos destinados a proyectos de construcción desde el pozo, respaldados por boletos de compraventa.
El objetivo es reactivar la construcción, una actividad con fuerte capacidad de generar empleo y movilizar otras ramas de la economía. También se estudia ampliar los cupos disponibles por entidad bancaria y avanzar con una nueva licitación de plazos fijos para incrementar los recursos destinados al financiamiento hipotecario.
El diagnóstico oficial reconoce que la recuperación económica no alcanza de manera uniforme a todas las actividades. El último Informe de Política Monetaria del Banco Central señaló que los sectores industriales que registran crecimiento representan el 29% de la actividad, mientras que aquellos que muestran caídas concentran el 47%.
En este escenario, el equipo de Caputo busca combinar la continuidad del programa de estabilización con herramientas que permitan dinamizar el consumo y la inversión. La estrategia, sin embargo, se mantiene dentro de los límites generales del plan económico impulsado por el presidente Javier Milei.
La agenda también incluye un acercamiento con el sector industrial. Caputo tiene previsto participar de la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), luego de haber rechazado una invitación anterior para un encuentro empresarial. La presencia del ministro es interpretada como una señal de mayor disposición al diálogo con los representantes fabriles.
A la vez, el Gobierno enfrenta factores externos que podrían condicionar la recuperación, entre ellos las tasas de interés internacionales, la evolución del precio del petróleo y la desaceleración de economías como Brasil y China. En el plano local, la volatilidad cambiaria y financiera también ocupa un lugar central en las decisiones del equipo económico.
Las medidas todavía se encuentran en etapa de evaluación y deberán traducirse en instrumentos concretos para determinar su alcance. El desafío será que el mayor acceso al crédito se refleje en actividad productiva, consumo y generación de puestos de trabajo.

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