La innovación tecnológica pisa fuerte en el ámbito académico internacional. La Harvard Business School dio un paso disruptivo al incorporar avatares virtuales de sus docentes impulsados por inteligencia artificial dentro de un programa de formación enfocado en el desarrollo de emprendimientos comerciales.
El sistema, desarrollado con tecnología de la plataforma HeyGen en el marco de la iniciativa HBS Foundry, recrea con precisión la imagen y la voz de los académicos. Gracias a esto, los participantes pueden mantener videollamadas interactivas con réplicas digitales que actúan como evaluadores, responden consultas, analizan planes de negocio y simulan reuniones de directorio o rondas de inversión, todo ello sin depender de los horarios de los profesores reales.
No obstante, la implementación de estos simuladores pedagógicos abre un debate ineludible sobre los límites de la tecnología. Al ser respuestas generadas por algoritmos de lenguaje, los avatares pueden incurrir en imprecisiones o atribuir posturas que los académicos originales no comparten, lo que obliga a los docentes a supervisar de cerca el comportamiento de sus dobles digitales. Si bien la herramienta funciona actualmente como un complemento interactivo para ganar seguridad en el ámbito profesional, el sistema educativo global continúa evaluando el impacto real de estas soluciones en los procesos de aprendizaje a largo plazo.
5.png)
10.png)
13.png)
8.png)
6.png)