Una fotografía publicada en redes sociales puede ser utilizada para crear un desnudo falso mediante inteligencia artificial (IA), sin que la persona retratada haya dado su consentimiento. Estas imágenes, conocidas como deepfakes, pueden emplearse para acosar, humillar o extorsionar a las víctimas.
El problema tomó relevancia en Argentina tras las denuncias de familias de un colegio de Lomas de Zamora, donde más de 40 adolescentes habrían sido afectadas por imágenes sexuales falsas generadas con IA. Según la información publicada, dos alumnos de 15 años fueron imputados por el caso.
Ante una situación de este tipo, especialistas en ciberseguridad y protección de datos recomiendan actuar rápidamente, pero sin eliminar las pruebas ni contribuir a que el material siga circulando.
El primer paso es conservar la información disponible. Se recomienda registrar los enlaces de las publicaciones, las cuentas involucradas, las fechas y los mensajes de acoso o amenazas. También es importante buscar asesoramiento legal para preservar correctamente las pruebas que podrían utilizarse en una denuncia.
Cuando las imágenes involucran a menores de edad en situaciones sexuales, no se deben descargar, reenviar ni compartir para reunir evidencias. Es preferible consultar a las autoridades sobre cómo documentar el hecho sin ampliar la circulación del contenido.
Si existe extorsión, por ejemplo, cuando alguien exige dinero para no publicar las imágenes, los especialistas aconsejan no pagar ni negociar: hacerlo no garantiza que el material sea eliminado ni que las amenazas terminen.
Existen servicios gratuitos que permiten limitar la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento:
StopNCII.org: está destinado a personas adultas y también contempla desnudos falsos creados con IA. Genera una huella digital del archivo en el dispositivo de la persona afectada para que las plataformas participantes puedan detectar coincidencias, sin que sea necesario subir la imagen.
Take It Down: es una herramienta del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos, destinada a imágenes sexuales tomadas o creadas cuando la persona era menor de 18 años. Puede utilizarse desde Argentina y no requiere enviar el archivo.
Google: permite solicitar la eliminación de resultados de búsqueda que muestran imágenes sexuales falsas o reales de una persona identificable, difundidas sin su consentimiento. El trámite retira los resultados que correspondan, pero no necesariamente borra el material del sitio original.
Estos mecanismos tienen límites: no garantizan la eliminación de todas las copias de Internet y funcionan según las condiciones de cada servicio y las plataformas participantes.
La Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), del Ministerio Público Fiscal, recibe denuncias a través del correo denunciasufeci@mpf.gov.ar.
También existen líneas de asistencia para situaciones de violencia y vulneración de derechos. La Línea 137 brinda orientación gratuita las 24 horas ante situaciones de violencia familiar o sexual. Para niños, niñas y adolescentes, la Línea 102 ofrece escucha y acompañamiento gratuito y confidencial.
Los especialistas recomiendan revisar la privacidad de las cuentas, limitar quién puede acceder a las fotografías personales, activar la verificación en dos pasos y tener cuidado con las aplicaciones que solicitan imágenes o datos.
Sin embargo, ninguna configuración impide por completo que una foto pública sea manipulada. Por eso, también es importante hablar con adolescentes sobre la violencia digital, el consentimiento y la responsabilidad de crear o compartir imágenes falsas de otras personas.
La difusión de un desnudo generado con IA no deja de ser dañina porque la imagen sea ficticia. La prioridad debe ser proteger a la persona afectada, frenar la circulación del contenido y evitar que vuelva a ser expuesta.
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