La creciente del río Paraná mantiene en alerta a las localidades ribereñas de Corrientes. Aunque en algunos puntos comienza a observarse una estabilización de los niveles, las lluvias previstas para los próximos días podrían prolongar la crecida e incluso generar nuevos repuntes hacia fines de octubre.
El escenario está condicionado por el volumen de agua que desciende desde las cuencas superiores y por las precipitaciones pronosticadas en el noreste de la Cuenca del Plata. De acuerdo con las previsiones del Instituto Nacional del Agua (INA), durante los próximos días podrían registrarse lluvias moderadas a abundantes en sectores que alimentan el caudal del Paraná.
La situación en las localidades correntinas
Los registros hidrométricos muestran un panorama diferente según el tramo del río. En Ituzaingó se observaba un leve descenso, mientras que Itá Ibaté registraba una altura estacionaria de 6,85 metros. En Itatí, el nivel se mantenía en 8,28 metros, por encima de la marca de evacuación.
En Paso de la Patria, en tanto, el Paraná continuaba creciendo y alcanzaba los 7,70 metros. Empedrado también registraba una tendencia ascendente, con una altura de 6,10 metros, mientras que Bella Vista se encontraba en 6,25 metros, en nivel de alerta y sin variaciones.
Estos valores reflejan que la onda de crecida todavía impacta en distintos sectores de la costa provincial. La situación requiere seguimiento permanente, especialmente en las zonas bajas y en las áreas donde las familias y las actividades productivas están expuestas a las inundaciones.
Las precipitaciones pueden cambiar el escenario
La principal preocupación de los especialistas está puesta en las lluvias previstas sobre las cuencas que alimentan al Paraná, particularmente en territorio brasileño. Los suelos saturados tienen menor capacidad para absorber nuevas precipitaciones, por lo que parte del agua puede escurrir rápidamente hacia los cursos fluviales.
A esto se suma el comportamiento de las represas de Itaipú y Yacyretá. Aunque algunos caudales comenzaron a disminuir respecto de los máximos recientes, las proyecciones no descartan nuevos incrementos si aumentan los aportes de agua desde aguas arriba.
El especialista del INA Juan Borús también advirtió que la combinación de lluvias intensas, humedad acumulada y grandes volúmenes de agua en circulación podría retrasar el regreso del río a niveles habituales. Por eso, una eventual estabilización en las próximas jornadas no necesariamente marcará el inicio de una bajante sostenida.
Un seguimiento clave para los próximos días
Las próximas mediciones serán determinantes para establecer cómo evoluciona la creciente y qué impacto tendrá en las localidades ribereñas. Mientras continúan los operativos de asistencia y prevención, las autoridades mantienen el monitoreo de los niveles y las condiciones meteorológicas.
La atención está puesta tanto en el comportamiento del Paraná como en las precipitaciones que puedan registrarse en las cuencas superiores. Si las lluvias previstas se concretan con intensidad, el río podría volver a subir y prolongar las complicaciones en las zonas que ya superan los niveles de alerta o evacuación.


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