De ese total, los supermercados concentraban $1,16 billones, el 54%, mientras que las cadenas de electrodomésticos reunían los $980.000 millones restantes, equivalentes al 46%.
Aunque el volumen de crédito se multiplicó por 2,6 desde el piso registrado en febrero de 2024, la recuperación perdió fuerza. Frente al máximo alcanzado en octubre de 2025, el stock se redujo un 3,5% y, en la comparación interanual, registró una caída real del 2,5%.
La combinación de menos crédito en términos reales y mayores dificultades para cumplir con los pagos plantea un desafío para los comercios que utilizan la financiación propia como herramienta para impulsar las ventas. En particular, las cadenas de electrodomésticos suelen depender de planes de cuotas y otras modalidades de financiación para sostener la demanda de bienes durables.