Por su parte, los representantes del Ministerio Público Fiscal (MPF) pidieron cuatro años para el enfermero Ricardo Omar Almirón y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni, por el delito de homicidio culposo.
Durante su exposición, Ferrari cuestionó especialmente las condiciones en las que se desarrolló la internación domiciliaria y apuntó contra quienes, según la acusación, debían garantizar la atención del exfutbolista.
Durante el alegato, el fiscal describió a Maradona como “una bomba de tiempo” y sostuvo que “se lo sacaron de encima” al trasladarlo a la vivienda de Benavídez.
Ferrari también fue crítico con la infraestructura disponible en la casa donde permaneció Maradona. Según su exposición, el lugar no contaba con los elementos que, de acuerdo con la acusación, eran necesarios para atender una eventual emergencia.
“Usaron un playroom que tenía una cama común y nada más”, sostuvo el fiscal. Luego enumeró la ausencia de distintos elementos médicos y concluyó: “Era un vacío puro, esa casa no tenía nada”.
En otro tramo de su presentación, Ferrari apuntó directamente contra la organización del equipo que participó de la atención del exjugador y afirmó: “Existió un grupo de improvisados”, al cuestionar que no se habría contemplado la complejidad del cuadro de salud de Maradona.
La Fiscalía busca así sostener ante el tribunal la teoría que presentó durante el proceso y establecer las responsabilidades que, según su interpretación de la prueba, tuvieron los acusados.