Caillava contó que alrededor de las 11.30 salieron con Pérez hacia el paraje Algarrobal. “Llegamos 12.10 a la casa de Catalina y ya estaban Laudelina, Macarena (Peña), Camila (Núñez) y José (Peña) con Loan”. En ese momento de su declaración, Caillava describió en detalle cómo estaba vestido el menor antes de su desaparición: "Me acuerdo de él, con su remerita negra que decía Messi en rosado, un pantaloncito y una gorrita celeste con una tirita roja”.
En lo que definió como un almuerzo normal, Caillava sostuvo que luego de comer, “en un momento desaparecieron todos”. Sentados a la mesa —según su versión— quedaron José, Catalina, Pérez y ella. “No vi a ninguna persona alcoholizada”, dijo para desestimar las versiones que indican que el padre de Loan habría estado borracho.
Ese día, 14 de junio de 2024, River Plate jugaba contra Deportivo Riestra. Caillava y Pérez son hinchas del “Millonario”, y eso fue lo que usaron para irse del almuerzo. “Le dije a Carlos que me esperé porque quería mandarinas. Hay dos plantas que están al lado de donde comimos. Ahí escuché que sonó el teléfono de Laudelina”, subrayó y explicó un momento clave en la causa: “Nos comentó que era Antonio, quien preguntó si Loan ya había vuelto (del naranjal)”.
Luego de eso, remarcó que Laudelina le explicó que iría a buscarlo porque ´seguro estaba volviendo por el callejón`. “Le dije que ya nos íbamos, porque la verdad que nosotros desconocíamos que ellos estaban en un naranjal a 600 metros. No sabíamos que era la segunda vez que Loan iba a la casa de su abuela".
Luego decidió dar su opinión: "Es obvio que un niño se puede desorientar y extraviar, tenía 5 años. Se puede perder, por más que digan que está cerca”.
Tras esto contó que fueron con Perez hasta la camioneta y se despidieron de José. “Mi esposo manejaba, no yo. Salimos despacio, porque el camino es intransitable. No se puede andar a más de 20 kilómetros por hora. Fuimos despacio y no paramos en ningún momento”.
Además, insistió sobre un pedido que ya realizó en la instrucción. Según relató, cuando estuvo detenida en Salta, le solicitó a la jueza Cristina Pozzer Penzo que hiciera un seguimiento de su celular. “Van a comprobar que no fuimos nosotros, jamás paramos, jamás lo alzamos a Loan”.
Al ingresar a la casa, Pérez le comentó que no tenían electricidad y luego recibió un llamado de la abuela de Loan. “Cerca de las 15, me dijo ´no aparece el muchachito´, con esas palabras, y me preguntó si no lo vimos en el camino”.
De esta manera, también buscó aclarar las reiteradas llamadas hacia el celular de Catalina, con quién, según su versión, no se podía volver a contactar. Fue así que decidió llamar a Laudelina y la tía de Loan le confirmó que el nene todavía estaba desaparecido. “Le dije que iba a avisar a la Policía”.