Navanethem “Navi” Pillay, de 85 años, fue distinguida con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos, la justicia internacional y el derecho internacional. Se encontraba en una conferencia jurídica en Núremberg, Alemania, cuando recibió la noticia.
En medio de los aplausos de sus colegas, la magistrada sorprendió con una broma dirigida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump: “Si aplauden un poco más fuerte, quizás comparta el premio con Trump”.
El comentario aludió a la insistencia del mandatario estadounidense en que merece el Nobel por su intervención en distintos conflictos internacionales. También recordó el episodio del año pasado, cuando la ganadora de 2025, la opositora venezolana María Corina Machado, le entregó a Trump su medalla durante una visita a la Casa Blanca. Sin embargo, el galardón continúa perteneciendo a Machado.
Una trayectoria ligada a la justicia internacional
El Comité Noruego del Nobel reconoció a Pillay por décadas de trabajo en favor de la paz y el Estado de derecho. A lo largo de su carrera, fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, magistrada de la Corte Penal Internacional y alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
También presidió una comisión independiente de investigación de la ONU que concluyó que Israel cometió genocidio en la Franja de Gaza, una acusación que el Gobierno israelí rechazó.
Tras conocer la noticia, Pillay destacó la importancia de defender la verdad y la imparcialidad judicial. Su reconocimiento llega en un contexto de tensiones internacionales y cuestionamientos a las instituciones encargadas de investigar crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos.
La ceremonia oficial de entrega del Nobel de la Paz se realizará el 10 de diciembre en Oslo, Noruega.


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