El riesgo país argentino llegó a 655 puntos y volvió a ubicarse en niveles que no se registraban desde noviembre de 2025. La suba incrementó el costo que tendría el país para acceder a nuevo financiamiento y sumó presión sobre el esquema previsto para afrontar los vencimientos de deuda de 2027.
El indicador elaborado por JP Morgan aumentó 3% el viernes 2 de octubre y acumuló una suba de 48 puntos durante los dos primeros días del mes. La evolución estuvo acompañada por una caída de los bonos argentinos en el exterior.
Con las tasas actuales, el acceso al mercado internacional resulta más costoso para la Argentina. El Gobierno ya había señalado que no busca apurarse a emitir deuda en el exterior mientras las condiciones financieras no sean favorables. Entre las alternativas contempladas aparecen el financiamiento multilateral, préstamos bilaterales, operaciones en el mercado local y otras fuentes de recursos.
El próximo año la Argentina afrontará compromisos en moneda extranjera por más de US$21.000 millones entre vencimientos de bonos y pagos al Fondo Monetario Internacional. La cifra es uno de los principales puntos que siguen de cerca los inversores.
El programa financiero presentado por el Gobierno había contemplado la búsqueda de unos US$5.000 millones en el mercado local para contribuir a cubrir los compromisos de 2027. Sin embargo, en las últimas licitaciones el Tesoro dejó de ofrecer títulos en dólares, en un contexto de tasas elevadas.
La menor posibilidad de obtener financiamiento a tasas convenientes aumenta la importancia de otras fuentes de dólares. Según un análisis de la consultora 1816, el Gobierno podría recurrir a financiamiento alternativo, privatizaciones y, eventualmente, a las reservas del Banco Central para afrontar los vencimientos.
Durante 2026, el Banco Central compró algo más de US$14.500 millones en el mercado, pero destinó unos US$6.800 millones al Tesoro para el pago de deuda, según datos citados en el análisis. De esta manera, poco más de la mitad de las compras quedaron incorporadas a las reservas.
El ritmo de acumulación de divisas también es seguido como un factor relevante para el financiamiento del próximo año. Un informe reciente señaló que la desaceleración de las compras del BCRA, junto con la evolución de la actividad económica y las condiciones financieras internacionales, incrementó las dudas sobre el esquema de pagos de 2027.
En este escenario, el riesgo país cerró la semana en 655 puntos, mientras los mercados continúan evaluando la capacidad del Gobierno para conseguir financiamiento y acumular las reservas necesarias para afrontar los compromisos previstos para los próximos años.

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