“Inventar estos espacios, crearlos, mimarlos de alguna u otra manera, hace a que nuestra cultura crezca y cualquier turista que esté pasando por aquí tenga la posibilidad de ver lo que nosotros brindamos a través del chamamé”, sostuvo.
Finalmente, Miqueri planteó la necesidad de preservar las raíces del género sin desconocer su evolución: "El mensaje es tratar de seguir la huella, intentar que el chamamé siga sonando en su estructura original siempre, más allá de aceptar las evoluciones, porque todo tiene que evolucionar. La tradicionalidad del género tiene que estar presente siempre para que el que escuche sepa elegir".