Las diferencias dentro del Gobierno nacional quedaron expuestas tras el ingreso al Congreso del proyecto de Presupuesto 2027, particularmente por modificaciones vinculadas con el área de Discapacidad que, según Patricia Bullrich, no habían sido informadas previamente a los integrantes de la mesa política oficialista.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado expresó públicamente su malestar y apuntó contra el funcionamiento de la coordinación interna del Gobierno. Bullrich sostuvo que se enteró de los cambios al conocer el texto que llegó al Congreso y cuestionó que la información no hubiera sido comunicada durante la reunión de la mesa política realizada dos días antes.
Desde el entorno de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, admitieron que existieron problemas de comunicación en Economía durante la elaboración y el envío del proyecto. La situación también alcanzó al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien, de acuerdo con las versiones difundidas desde el oficialismo, tampoco conocía el detalle de las modificaciones.
El episodio derivó en un enfrentamiento político con el ministro de Economía, Luis Caputo, debido a que el Palacio de Hacienda es el área encargada de elaborar el Presupuesto.
Bullrich cuestionó que los cambios en materia de Discapacidad fueran incorporados sin que los referentes parlamentarios oficialistas conocieran previamente su contenido. Desde sectores cercanos a Caputo, en cambio, defendieron el procedimiento y señalaron que corresponde a Economía elaborar el proyecto y al Congreso reunir los apoyos necesarios para su aprobación.
La discusión se produjo además en un momento en el que el Gobierno necesita negociar con distintos bloques para avanzar con su agenda legislativa. Entre los temas que busca tratar se encuentra la reforma política, que incluye la discusión sobre la continuidad o eliminación de las PASO.
En ese escenario, fuentes citadas por Infobae señalaron que Karina Milei quedó en una posición de mediación entre Bullrich y Caputo. El artículo también plantea que la funcionaria debe preservar el vínculo con ambos sectores: Caputo mantiene una relación política cercana con el presidente Javier Milei, mientras Bullrich ocupa un lugar relevante dentro del oficialismo en el Senado.
El episodio también generó preocupación por el vínculo con los bloques aliados en el Congreso. Desde la Casa Rosada reconocieron que las dificultades de coordinación pueden complicar las negociaciones parlamentarias en un período en el que el oficialismo necesita reunir votos para sus principales proyectos.
En paralelo, el Gobierno mantiene conversaciones con gobernadores y legisladores para construir acuerdos alrededor de la reforma política y otras iniciativas previstas para los próximos meses.
La tensión interna se suma a las diferencias que Bullrich ya había expresado sobre la reforma electoral. En los últimos días, la senadora había advertido que no estaban asegurados los votos para eliminar las PASO, mientras que desde el oficialismo sostienen que la búsqueda de consensos corresponde principalmente a Karina Milei, Martín Menem y Diego Santilli.
Por ahora, el Gobierno busca encauzar las negociaciones y evitar que las diferencias internas afecten el tratamiento del Presupuesto 2027 y de los demás proyectos que pretende llevar adelante en el Congreso.


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