Lejos de las celebraciones multitudinarias, las grandes listas de invitados y el despliegue de una boda tradicional, Julieta y Emanuel quisieron que ese momento les perteneciera. Fueron muy pocos los testigos de una jornada que para ambos tenía un significado enorme. La elección no fue casual: después de construir durante años una vida en común, la pareja decidió ponerle una firma a ese vínculo sin perder la esencia que los acompañó desde el comienzo, con bajo perfil, afectos cercanos y la tranquilidad de saber que la verdadera celebración estaba puertas adentro. Entre los famosos, estuvieron Palito y Evangelina Salazar, los padres del novio; mientras que Martín fue el único de los hermanos que dio el presente.
Antes de ingresar al Registro Civil, ambos se mostraron felices y emocionados. “Estoy muy feliz”, expresó Julieta al llegar, mientras avanzaba junto a quien minutos después se convertiría oficialmente en su marido. Emanuel, por su parte, tampoco pudo ocultar la emoción frente a este nuevo capítulo de su historia. “Con mucha felicidad y emoción. Es un día de mucha felicidad”, aseguró. Ella resumió todavía mejor el estado de ánimo que atravesaba la jornada: “Con mucha paz, con mucho amor, estoy muy feliz, es un momento esperado, querido y elegido”.
Para este día tan especial, además, ambos eligieron looks que estuvieron en perfecta sintonía con el espíritu de la ceremonia: elegantes, sofisticados y descontracturados, sin caer en la solemnidad de una boda tradicional. En el caso de Julieta, el blanco fue el gran protagonista, aunque reinterpretado desde una mirada moderna: la modelo y conductora apostó por un conjunto de sastrería .
Prandi llevó un blazer blanco de corte amplio, con líneas estructuradas pero relajadas, una pieza que aportó elegancia y formalidad sin convertir el estilismo en un look excesivamente ceremonial. Debajo, dejó asomar un top blanco de inspiración corsetera, con un escote pronunciado y detalles de textura en la parte delantera, que sumó sensualidad al conjunto sin quitarle sofisticación. El resultado fue una combinación que jugó con el código nupcial del blanco, pero desde una estética urbana, moderna y absolutamente personal.
Después de la ceremonia, ambos hablaron con el equipo de Intrusos (América) y compartieron sus primeras palabras como recién casados. Prandi explicó que habían intentado mantener el casamiento en reserva para poder vivirlo junto a sus familiares y amigos más cercanos. “Estamos muy bien, muy contentos. Gracias. Queríamos que no lo supieran, pero se enteraron. Ayer lo vimos y dijimos: ‘Qué suerte…’”, comentó la modelo y conductora con ironía. “Avisamos con muy poquito tiempo y había algunos que estaban allá, otros, acá, queríamos disfrutar en familia. Éramos 36 personas, muy poquitos, queríamos hacerlo bien íntimo”, detalló.
Durante la entrevista, Prandi aclaró que no realizó despedida de soltera y adelantó que la pareja estaba por emprender su viaje de luna de miel, aunque no brindó detalles sobre el destino ni la fecha de la partida. También se refirió al look que eligió para la ocasión. “El look cada uno eligió lo que nos queríamos poner. Me decidí por este traje de seda, pero no es que mandé a hacer a un diseñador”, explicó. “Me mandé a hacer el ramo, tengo unos aritos azules que me regaló una amiga”, agregó.
Al hablar sobre el motivo por el que decidieron casarse, la conductora explicó que la unión legal funcionó como un símbolo dentro de una relación ya consolidada. “Es más un símbolo, no nos cambiaba nada porque nosotros elegimos estar juntos. Vivimos juntos hace tiempo”, afirmó. Y completó: “Si se quiere, yo soy más romántica y era mi sueño casarme”.
A su lado, Ortega contó sus sensaciones ya libreta en mano. “Felices. Mucho arroz en la cabeza, creo. La verdad que gracias por venir hoy, el cariño de hoy y siempre. Les mando un gran abrazo en este momento tan especial”, expresó el músico, en referencia a la tradición de arrojar arroz a los recién casados. Sobre la decisión de no difundir el evento previamente, sostuvo: “No le avisamos a nadie, están los que tenían que estar en el casamiento”.
Al ser consultado por su vestuario, el músico respondió con una frase que reflejó la espontaneidad de la jornada: “Vi el clima, fui al armario a ver qué me ponía”. Ortega también confirmó que fue él quien tomó la iniciativa y le pidió matrimonio a la modelo.
Ahora llega una nueva aventura. Después de la ceremonia civil, Julieta y Emanuel tienen previsto viajar a Miami para disfrutar de su luna de miel. La escapada romántica, sin embargo, deberá esperar un poco: la pareja tiene en el horizonte otro compromiso importante, los premios Martín Fierro, cuya ceremonia está programada para el próximo 6 de octubre. Recién después de esa fecha llegará el momento de hacer las valijas y emprender el viaje para celebrar en privado este nuevo comienzo.