La junta médica, creada en 2021, reunió peritos oficiales —legistas, un cardiólogo, dos psiquiatras, un toxicólogo, un nefrólogo y un hepatólogo— junto a expertos de la defensa y de la querella.
A mediados de agosto, el cardiólogo Gustavo Di Niro, también integrante de ese cuerpo, declaró que los profesionales a cargo ignoraron “signos de alarma” compatibles con una falla cardíaca en las últimas dos semanas de vida del paciente: acumulación de líquido, dificultad para respirar, alteración del estado de conciencia, taquicardia y presión arterial elevada. Dijo que, ante esos valores, en un consultorio “lo medicaría”.