El último episodio tuvo lugar en el establecimiento “Rincón de Santa Ana”, en inmediaciones de Cuay Grande. Los restos fueron encontrados a unos 50 metros del lugar donde funcionaba el Destacamento “Lorenzo Romero” de la Prefectura Naval Argentina, que fue desmantelado recientemente.
Según las primeras informaciones, los animales pertenecían a un productor que arrienda parte del campo para pastaje. No se descarta que una recorrida más exhaustiva por los montes de la zona permita encontrar restos de otros animales.
Preocupación por el retiro de Prefectura
Los nuevos casos volvieron a poner en el centro de la discusión la situación de seguridad en esta zona ribereña. Productores damnificados sostienen que el retiro del destacamento de Prefectura dejó el sector desprotegido y reclaman que la dependencia sea reactivada.
En el caso ocurrido el 28 de agosto, una de las hipótesis apuntaba a la posible participación de cuatreros provenientes de Brasil, que podrían utilizar embarcaciones para trasladar la carne hacia la costa del vecino país. Tampoco se descarta la participación de ciudadanos argentinos.
Ahora, productores y vecinos vuelven a advertir sobre la presencia de bandas dedicadas al robo y faena de ganado que operarían en la zona.
Como dato que llamó especialmente la atención, fuentes vinculadas al caso señalaron que las achuras de los animales faenados fueron encontradas en la escalera del antiguo destacamento de Prefectura, un hecho que es interpretado por los damnificados como una muestra de la impunidad con la que actuarían los delincuentes.
La reiteración de estos episodios profundizó la preocupación del sector ganadero, que reclama mayores controles y presencia de las fuerzas de seguridad en la costa del río Uruguay.