El Gobierno nacional puso en marcha una nueva estrategia para intentar reactivar la economía a través de una mayor disponibilidad de crédito, en un contexto marcado por la desaceleración de la inflación y la búsqueda de estabilidad en las tasas de interés.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un nuevo esquema destinado a ampliar el acceso a los créditos hipotecarios y movilizar recursos hacia el sector de la construcción. La iniciativa contempla $2 billones provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, que serán canalizados mediante depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA.
El programa establece dos tramos de financiamiento. Uno tendrá un plazo de un año, con una tasa mínima equivalente a UVA más 2,50%, mientras que el segundo será a cinco años, con una tasa mínima de UVA más 4,50%.
La estrategia forma parte de un esquema más amplio que el Gobierno busca desarrollar sin emisión monetaria ni una expansión del gasto público. El objetivo es utilizar el sistema financiero como uno de los principales canales para estimular la actividad.
Sin embargo, los datos recientes muestran que la recuperación todavía presenta dificultades. Mediciones privadas señalaron que la actividad económica cayó en julio frente a junio, aunque mantuvo una variación positiva en la comparación interanual.
Los sectores primarios continúan siendo los principales impulsores del crecimiento, especialmente la agroindustria y la minería, mientras que las ramas vinculadas al consumo interno muestran un desempeño más débil.
En este escenario, el Gobierno apuesta a que una mayor disponibilidad de crédito contribuya a mejorar gradualmente el consumo, la inversión y el empleo formal, aunque los especialistas advierten que la recuperación podría ser lenta y presentar altibajos durante los próximos meses.


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