El fenómeno de El Niño que se desarrolla sobre el océano Pacífico podría alcanzar una intensidad excepcional durante la primavera y el verano 2026/27. Un informe oficial de la provincia de Buenos Aires estima una probabilidad superior al 90% de que el evento llegue a una categoría «Muy Fuerte».
La evolución del fenómeno genera especial atención por sus posibles efectos sobre las precipitaciones. En Argentina, El Niño suele favorecer lluvias superiores a las normales en distintas regiones, aunque el impacto puede variar de acuerdo con cada zona y no permite anticipar con precisión cuándo ni dónde se producirán eventos extremos.
Uno de los principales riesgos está relacionado con los excesos hídricos y las inundaciones, especialmente en sectores que ya presentan una elevada acumulación de agua en los suelos. La primavera aparece como un período clave para seguir la evolución de las condiciones meteorológicas.
El escenario también es seguido de cerca por los sectores productivos, debido a que un aumento de las lluvias puede generar tanto beneficios para algunas actividades agropecuarias como complicaciones por anegamientos, pérdidas de cultivos y dificultades para el traslado de la producción.
Los especialistas remarcan que El Niño no significa que necesariamente lloverá de manera constante ni que todas las tormentas serán severas. Por eso, el seguimiento de los pronósticos y alertas oficiales será fundamental durante los próximos meses.
2.png)
2.png)
4.png)
2.jpg)
1.png)