Argentina puso en marcha un nuevo sistema nacional de monitoreo y respuesta sanitaria ante los posibles efectos del fenómeno climático El Niño, que podría intensificarse durante los próximos meses y generar episodios de lluvias extremas, inundaciones y crecidas de ríos en distintas regiones del país.
La estrategia es impulsada por el Ministerio de Salud de la Nación y la Agencia Federal de Emergencias y tiene como eje una central de monitoreo instalada en la Dirección Nacional de Emergencias. El sistema integra herramientas tecnológicas para recopilar información sanitaria, meteorológica y territorial y representarla mediante mapas con geoposicionamiento.
De esta manera, los equipos especializados podrán identificar con mayor rapidez las zonas de riesgo, la infraestructura sanitaria disponible, los centros de salud y las poblaciones que podrían requerir asistencia ante una emergencia.
El esquema también contempla la participación de las provincias, que podrán incorporar información propia y acceder a los análisis generados por la plataforma. La intención es mejorar la coordinación federal y permitir que cada jurisdicción pueda ajustar sus planes de contingencia según la evolución de las condiciones climáticas.
El nuevo sistema no estará limitado exclusivamente a El Niño. Las herramientas también podrán utilizarse para anticipar y responder ante inundaciones, tormentas severas, incendios forestales y otros eventos que puedan generar situaciones de emergencia.
Además, se establecieron distintos niveles de despliegue sanitario para trasladar asistencia hacia las zonas afectadas. Entre los recursos previstos se encuentran patrullas sanitarias móviles, puestos avanzados de estabilización y hospitales modulares de baja y mediana complejidad.
Las autoridades buscan de esta manera reducir los tiempos de respuesta y evitar que una emergencia provoque la saturación de hospitales y centros de salud.
El monitoreo se concentrará especialmente en la evolución de El Niño durante los próximos meses. Según las previsiones analizadas por las autoridades, el impacto podría alcanzar con mayor intensidad al Litoral, el norte argentino y sectores de la Cordillera, aunque la evolución dependerá de las condiciones meteorológicas de cada región.
Para Corrientes y el resto del Litoral, el seguimiento adquiere especial relevancia debido al riesgo de precipitaciones abundantes, crecidas de ríos e inundaciones asociado a determinados episodios de El Niño.
1.jpg)
1.png)

2.jpg)
18.png)