La Casa Rosada se prepara para un escenario de mayor tensión con varios gobernadores que hasta ahora mantuvieron una postura dialoguista con el Gobierno de Javier Milei. En el oficialismo consideran que las diferencias podrían profundizarse a medida que se acerquen las elecciones de 2027.
Entre los mandatarios que podrían tomar mayor distancia aparecen Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Carlos Sadir, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck y Martín Llaryora. Según la mirada del Ejecutivo, varios de ellos buscarán diferenciarse de La Libertad Avanza en sus provincias ante la competencia electoral.
Frente a este panorama, el Gobierno pretende separar la disputa electoral de los acuerdos de gobernabilidad y mantener abiertos los canales de negociación con las provincias. La intención es sostener los respaldos legislativos al menos hasta diciembre para avanzar con las reformas que todavía requieren tratamiento en el Congreso.
La preocupación se concentra especialmente en el Senado, donde el oficialismo no cuenta con una mayoría propia y necesita construir acuerdos para cada iniciativa. Entre los proyectos que forman parte de la agenda aparecen la reforma electoral, el Súper RIGI, cambios en la Ley General de Sociedades y modificaciones vinculadas al régimen de Zonas Frías.
En este esquema, la Casa Rosada busca replicar mecanismos de negociación como el alcanzado recientemente con gobernadores del Norte Grande, entre ellos el correntino Juan Pablo Valdés, para abordar reclamos específicos de las provincias sin romper el diálogo político.
La estrategia oficial apunta así a mantener una convivencia institucional durante los próximos meses, aun cuando La Libertad Avanza avance simultáneamente en la construcción de alianzas y candidaturas para competir en distintos distritos durante 2027.
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