Aunque el gobernador mantiene como prioridad su gestión en Buenos Aires, su despliegue territorial alimenta las especulaciones sobre el lugar que podría ocupar en el armado peronista de cara a 2027.
Por ahora, Kicillof evita formalizar una candidatura nacional y concentra su discurso en la construcción política y en la oposición al Gobierno de Milei. Sin embargo, el incremento de sus actividades fuera de la Provincia muestra que su estrategia ya no se limita al territorio bonaerense.
El viaje a Chaco será, en ese sentido, una nueva escala de una agenda que apunta a ampliar contactos con gobernadores, dirigentes, sindicatos y empresarios, mientras el peronismo intenta definir su nuevo esquema de liderazgo.