En la misma línea la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirma esta tendencia e indica que en el cuatro trimestre de 2023 9.428.131 personas contaban con la cobertura de una prepaga, obras social o mutual mientras que en el primer trimestre de este año esa cantidad trepó hasta las 10.674.416 personas.
En términos relativos, la porción de la población sin ningún tipo de cobertura pasó del 32% al 35,6%, casi cuatro puntos porcentuales en poco más de dos años.
El deterioro golpeó de manera desigual a las obras sociales sindicales. OSECAC, la entidad de los trabajadores de Comercio, perdió un 20,2% de sus afiliados desde noviembre de 2023; OSPCN, que nuclea a empleados estatales, cayó un 19,1%; y OSPRERA, la obra social de los trabajadores rurales, retrocedió un 15,9%. La única excepción fue OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, que logró sumar afiliados en medio de la debacle generalizada. Una clara síntesis de la destrucción del empleo y de la precarización del mercado laboral argentino.