José María Muscari abrió las puertas de su historia más personal y recordó los momentos que marcaron su vida, desde las dificultades que atravesó durante su infancia hasta la llegada de la paternidad con Lucio, el adolescente con quien construyó un vínculo que transformó su presente.
El productor y director teatral contó que durante sus años de escuela sufrió situaciones de bullying, una etapa que dejó huellas pero también ayudó a formar la sensibilidad con la que hoy observa los vínculos y las historias humanas.
La experiencia de convertirse en padre quedó plasmada en su obra “Lucio y yo”, un proyecto autobiográfico en el que refleja el proceso de adaptación, aprendizaje y construcción de una familia junto a su hijo.
Muscari explicó que la llegada de Lucio no fue solo un proceso legal, sino también emocional. Según relató, ambos se eligieron mutuamente y debieron aprender a conocerse, compartir rutinas y construir una nueva dinámica familiar.
El vínculo comenzó cuando el director conoció la historia del adolescente y decidió avanzar en el proceso de adopción. Con el tiempo, esa relación se consolidó hasta convertirse en una de las experiencias más importantes de su vida.
Además, Muscari reveló que recibe mensajes de familias y adolescentes que se sienten identificados con su historia, lo que lo llevó a reflexionar sobre la importancia de la escucha, la empatía y las oportunidades para quienes buscan un hogar.
La nueva etapa personal del artista también se convirtió en una forma de compartir un mensaje sobre la adopción de niños y adolescentes, mostrando que la construcción de una familia puede llegar por caminos diferentes.



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