La decisión de convocar a Cortez fue comunicada por Pepe Ochoa, quien detalló que la producción no consistirá en una ficción tradicional. El formato combinará entrevistas con reconstrucciones de diversos momentos de la vida de la rosarina, permitiendo avanzar el relato a través de dramatizaciones sin texto. En palabras del panelista, Sabrina “firmó contrato y ya creo que grabó sus participaciones”, subrayando que su papel será dar cuerpo a varias escenas donde se simularán situaciones trascendentes en la vida de Luna.
La participación de la joven sorprendió a quienes siguen de cerca la producción, ya que no posee formación actoral. Sin embargo, la decisión se basó en aspectos físicos y de presencia: “Tiene algo parecido, los ojos son muy similares”, comentó Ochoa sobre el parecido entre Cortez y Luna, al remarcar que la selección se orientó a lograr una representación visual creíble para el espectador. No se prevé que la intérprete tenga escenas dialogadas ni que realice un trabajo actoral en el sentido clásico, sino que su presencia servirá para ilustrar visualmente episodios claves.
En el desarrollo de la docuserie, Cortez será vista en escenas que recrean momentos decisivos, lo que permitirá al público contextualizar las situaciones narradas por los testimonios. Pepe Ochoa explicó que “no la va a interpretar con texto, no es que van a ser escenas de Silvina, sino que van a haber momentos dentro del documental como para avanzar el relato”, diferenciando el enfoque de otras producciones donde la dramatización ocupa el centro del formato.
Este recurso narrativo, propio de documentales contemporáneos, busca aportar dinamismo sin perder de vista el testimonio directo de quienes formaron parte de la vida de Silvina Luna. Así, la selección de Cortez se inscribe en una tendencia que prioriza la reconstrucción visual sobre la actuación tradicional.
Se prevé la grabación de numerosos testimonios, tanto de personas cercanas a Silvina Luna como de especialistas que puedan aportar miradas sobre los diferentes hechos que atravesaron su vida y su lucha judicial. Las dramatizaciones encabezadas por Cortez funcionarán como nexo entre los relatos, ayudando a contextualizar y profundizar en los acontecimientos más significativos.
El proyecto se encuentra en fase avanzada. Aunque no se confirmó la fecha exacta de estreno, el panel especuló con que podría estar pautado para este año, aunque reconocieron posibles demoras o postergaciones. “Está pautado para este año, sí, pero después no lo promocionaron”, señaló Ángel de Brito, mientras otros panelistas sugirieron que el proyecto podría haberse retrasado pese a estar terminado.
El documental se propone reconstruir la historia completa de Silvina Luna, desde sus primeros pasos en los medios hasta la etapa más dura de su vida, marcada por las consecuencias de las intervenciones estéticas realizadas por Aníbal Lotocki. La estructura alternará testimonios de allegados y especialistas con escenas recreadas, en las que Cortez tendrá la responsabilidad de encarnar físicamente a Luna en diversas situaciones.