El Gobierno nacional introducirá nuevos cambios al proyecto de reforma de la Ley de Tierras con el objetivo de alcanzar un acuerdo con bloques aliados y conseguir la aprobación de la iniciativa en el Senado durante la sesión prevista para esta semana.
Entre las principales modificaciones que analiza el oficialismo figura el establecimiento de un tope del 25% para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, dejando de lado la propuesta inicial que eliminaba prácticamente todos los límites vigentes.
Además, el nuevo texto incorporaría un mecanismo de doble autorización para la venta de tierras a compradores extranjeros. De esta manera, cada operación requeriría la aprobación tanto del gobierno provincial donde se ubique el inmueble como del Estado nacional.
Las modificaciones serían presentadas oficialmente por referentes del oficialismo antes del tratamiento parlamentario, en un intento por sumar el respaldo de legisladores dialoguistas y evitar un nuevo revés legislativo.
El proyecto forma parte del paquete de iniciativas vinculadas a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que también contempla cambios en la Ley de Expropiaciones y en la normativa sobre Manejo del Fuego. La intención del Gobierno es lograr la media sanción en el Senado tras varios intentos fallidos de avanzar con el debate.



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