En efecto, el proyecto tensó aun más su ya tensa relación con federaciones integrantes de la FIFA, en especial con la UEFA, que ante el traspié sigue paladeando la sucesión presidencial desde el año próximo. Mientras tanto, el actual presidente decía tener el apoyo de al menos 200 países asociados, muchos de los cuales lo habrían abandonado con la presentación del FFE.
Para el 18 de marzo de 2027 está prevista la realización del 77° Congreso del organismo, a celebrarse en Rabat (Marruecos), donde Infantino deberá enfrentar a la dirigencia encabezada por Europa, que en 2016 lo respaldó; ahora, sin embargo, tiene al jeque Nasser Al-Khelaifi (dueño del PSG francés) como su candidato para quedarse con el poder.