Boca Juniors consiguió un alivio en Chile luego de una noche complicada. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena perdió gran parte del control del partido frente a O'Higgins, no encontró su mejor versión y terminó definiendo la serie desde el punto del penal, donde logró imponerse y avanzar de fase.
El conjunto argentino había llegado con ventaja tras ganar el partido de ida por 1-0 en La Bombonera, pero en la revancha sufrió ante un rival que lo exigió y que tuvo chances para quedarse con la clasificación durante los 90 minutos. Boca resistió y recién sobre el cierre logró generar peligro con mayor decisión.
Durante el encuentro, el arquero xeneize tuvo intervenciones importantes para sostener el resultado, mientras que el equipo mostró dificultades para generar juego y profundidad. La tensión se trasladó a los penales, donde Boca tuvo mayor efectividad y consiguió un triunfo que le permite continuar en la competencia internacional.
La clasificación significa un respiro para el plantel y el cuerpo técnico, que ahora deberán corregir errores y recuperar el funcionamiento colectivo para afrontar la próxima instancia del certamen.