Su modelo futbolístico también ayuda a entender su manera de jugar: Ramos nunca ocultó que Neymar fue su gran inspiración desde que comenzó a practicar fútbol. El brasileño marcó buena parte de su formación y suele ser el jugador con el que más lo comparan por sus características ofensivas. Aun así, el juvenil evita establecer similitudes directas. "No digo que juego como él porque es un fuera de serie, pero siempre me gustó cómo juega", explicó.
Detrás de este presente deportivo también existe una historia muy particular: nació el 3 de abril de 2009 en Puerto Príncipe, Haití, y nueve meses más tarde fue adoptado por una familia argentina, en medio del devastador terremoto que golpeó al país caribeño en enero de 2010. Sus padres ya habían iniciado previamente el proceso de adopción y, tras concretarlo, el pequeño llegó a Buenos Aires, donde creció y desarrolló toda su formación.
Con apenas seis años realizó una prueba en Vélez y logró quedarse en el club. Desde entonces atravesó todas las categorías juveniles, utilizando distintos números de camiseta como el 7, el 9 y el 11, dorsal con el que terminó consolidándose como una de las principales promesas ofensivas de la institución. Ahora, después de su estreno con la Sub-17, Kiki suma un nuevo impulso en una carrera que recién comienza.