La racha comenzó a construirse varios años después de una serie de visitas complicadas a Chile. Durante la década del 90 y los primeros años del 2000, sufrió varias derrotas frente a Colo Colo, un rival que históricamente le planteó grandes dificultades como local. De hecho, el conjunto chileno fue el responsable de las caídas registradas en 1991, 1997, 2004 y 2008, siendo esta última la más reciente en suelo trasandino.
A partir de ese momento, el panorama cambió por completo. El Xeneize consiguió hacerse fuerte cada vez que cruzó la cordillera y logró sostener una racha positiva que intentará prolongar frente a O'Higgins. El antecedente más cercano fue justamente durante esta temporada, cuando derrotó 2-1 a Universidad Católica en Santiago por la fase de grupos de la Copa Libertadores, una victoria que ratificó el buen momento del equipo en tierras chilenas.
Más allá de esa serie invicta, el historial general también favorece ampliamente al conjunto azul y oro. Boca disputó 18 partidos oficiales como visitante frente a equipos chilenos entre Copa Libertadores, Copa Sudamericana y otras competencias continentales. En ese período obtuvo 11 triunfos, igualó en una oportunidad y sufrió seis derrotas, números que reflejan un balance ampliamente favorable.
La mayoría de esos encuentros se desarrolló en Santiago, aunque también hubo compromisos en otras ciudades. Boca visitó en dos ocasiones a Cobreloa en Calama y logró imponerse en ambas, cayó frente a Santiago Wanderers en Viña del Mar y ahora tendrá una nueva escala en Rancagua para enfrentar a O'Higgins en el estadio El Teniente.
El historial entre Boca y los clubes chilenos también incluye varios cruces de eliminación directa. En total fueron cinco series mano a mano y el equipo argentino logró avanzar en cuatro de ellas. La única excepción fue la semifinal de la Copa Libertadores de 1991, cuando Colo Colo eliminó al conjunto de la Ribera antes de consagrarse campeón del torneo.