El quiebre en las condiciones atmosféricas estará determinado por el ingreso de un frente de inestabilidad que pondrá fin a las altas temperaturas registradas en los últimos días.
Para el sábado se prevé una jornada predominantemente nublada con una temperatura máxima que alcanzará los 32°C y una mínima de 25°C. Durante el día, los vientos soplarán desde el norte a una velocidad de 19 mph. Sin embargo, la situación comenzará a desmejorar severamente hacia la noche, momento para el cual se anticipa el desarrollo de tormentas eléctricas fuertes y un porcentaje de precipitaciones que escalará de manera drástica hasta el 90%.
El domingo consolidará el cambio de tiempo con lluvias persistentes a lo largo de toda la jornada y una probabilidad de caída de agua que se mantendrá entre el 55% por el día y el 80% durante la noche. Este escenario estará acompañado por una rotación del viento hacia el sector oeste a 9 mph, lo que generará un marcado descenso térmico que fijará la temperatura máxima en apenas 24°C y la mínima en 17°C.