Venezuela continúa atravesando una de las mayores emergencias de su historia reciente tras los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el miércoles. Mientras avanzan las tareas de búsqueda y remoción de escombros, las autoridades actualizaron el balance oficial de víctimas y damnificados.
Según el último informe difundido por el Gobierno venezolano, los sismos dejaron al menos 235 personas fallecidas y más de 4.300 heridas, además de importantes daños en viviendas, edificios públicos e infraestructura vial. Las zonas más afectadas se concentran en Caracas y el estado costero de La Guaira.
Los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los edificios colapsados. A las labores se sumaron brigadas especializadas y ayuda humanitaria enviada por distintos países de América y Europa, con personal de búsqueda, médicos, insumos y maquinaria pesada.
Los terremotos ocurrieron con apenas unos segundos de diferencia y, de acuerdo con especialistas, respondieron a un complejo proceso de liberación de tensiones tectónicas en una zona donde interactúan las placas del Caribe y Sudamericana. El fenómeno fue considerado uno de los eventos sísmicos más intensos registrados en la región en las últimas décadas.
Mientras continúa la asistencia a los damnificados, las autoridades mantienen vigente el estado de emergencia en las zonas afectadas y exhortan a la población a permanecer atenta ante posibles réplicas, aunque los organismos especializados descartaron riesgo de tsunami.
1.jpg)
_(1)2.png)
2.png)
_(6).png)
10.png)