Las imágenes, difundidas durante el fin de semana y luego incorporadas al expediente, muestran a Cirio en un vestidor donde aparecen fajos de dólares, algunos termosellados y almacenados en bolsas, valijas y cajones. La Justicia busca establecer el origen del dinero, la fecha de la grabación y el lugar en el que fue filmado el material.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero se originó a fines de septiembre de 2023, tras la difusión del denominado “yategate”. En aquel momento se conocieron imágenes de Insaurralde a bordo del yate “Bandido”, en Marbella, España, junto a Clerici. La filtración derivó en la renuncia del entonces funcionario bonaerense y en la apertura de una investigación judicial centrada en su evolución patrimonial y en la trazabilidad de bienes y movimientos de dinero.
El último avance del expediente se produjo en marzo de este año, cuando comenzaron los peritajes sobre los bienes de Insaurralde. Los fiscales sostienen que existiría una fuerte desproporción entre su patrimonio y sus ingresos como funcionario y ya solicitaron su declaración indagatoria, además de la de otras personas investigadas como presuntos testaferros.
La intimación a Cirio se produjo después de una serie de allanamientos realizados el domingo en domicilios vinculados a la conductora y a su expareja Elías Piccirillo. En uno de esos procedimientos fueron secuestrados aproximadamente 19.000 dólares en efectivo y armas de fuego registradas a nombre de Nicolás Trombino, actual pareja de la conductora.
Por su parte, Piccirillo entregó su propio teléfono celular y la clave de acceso, aunque el material buscado por los investigadores no fue hallado en ese dispositivo.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Cirio sostuvo que los videos forman parte de “manipulaciones digitales”. Además, aseguró que trabaja en la actividad privada desde los 18 años, defendió el origen de su patrimonio y afirmó que todos sus ingresos fueron debidamente declarados ante los organismos fiscales y que nunca recibió observaciones ni intimaciones relacionadas con inconsistencias patrimoniales.